El domingo al amanecer, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, afirmaron que habían lanzado misiles y drones hacia Kuwait y Baréin en respuesta
Irán bombardeó Kuwait y Baréin este domingo, en respuesta a los ataques estadounidenses de la víspera contra su territorio, un repunte de las tensiones que pone en vilo las negociaciones destinadas a poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Ambos países se acusan mutuamente de violar el alto el fuego, acordado en un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, en relación con el control del estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán durante la guerra que Israel y Estados Unidos le declararon el 28 de febrero.
El estrecho reabrió el 17 de junio pero Irán solo autoriza el uso de un corredor de paso, bordeando sus costas, y amenaza con atacar a cualquier barco que no acate esta condición.
El sábado, la fuerza aérea estadounidense atacó diez objetivos, incluyendo «instalaciones de defensa aérea, instalaciones de almacenamiento de drones y medios para colocar minas», precisó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), en respuesta al ataque efectuado por un dron iraní contra un petrolero con bandera panameña que pasaba por el estrecho.
Medios iraníes reportaron varios explosiones en las regiones de Sirik y Qeshm, en el sur del país.
El domingo al amanecer, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, afirmaron que habían lanzado misiles y drones hacia Kuwait y Baréin en respuesta.
Según los guardianes, destruyeron «ocho infraestructuras importantes del ejercito estadounidense en la base Ali al Salem de Kuwait, y la base de la Quinta Flota Naval en el Puerto Salmán de Baréin».
Por su parte, el Ministerio iraní de Relaciones Exteriores, condenó «enérgicamente» los ataques «contra varias instalaciones de supervisión y vigilancia en la costa sur» y expresó la «determinación» de Teherán «de defender la soberanía nacional» del país.
Kuwait denunció «la recurrencia de la cruel agresión de Irán» y señaló que esta «compromete» los intentos de poner fin a la guerra en Oriente Medio.
En Baréin, donde las sirenas de alerta resonaron dos veces por la noche, el ejército indicó que había «interceptado y destruido varios proyectiles utilizados en estos ataques traicioneros iraníes».
Estados Unidos ya había bombardeado a Irán el viernes por primera vez desde la firma del protocolo de acuerdo, que dio pie a un periodo de negociaciones de 60 días de cara a alcanzar una paz duradera.
Ese bombardeo también se debió, según el ejército estadounidense, a otro ataque contra un buque comercial que navegaba por el estrecho.
Los Guardianes de la Revolución subrayaron el domingo que se «tomaron medidas» para controlar el tráfico en el estrecho. «A partir de ahora, los buques infractores serán tratados con mayor firmeza», avisaron.
Antes de la guerra, por el estrecho de Ormuz transitaba el 20% de los hidrocarburos que se consumen a nivel mundial.
Irán ha «violado, UNA VEZ MÁS el acuerdo de alto al fuego», denunció el sábado el presidente Donald Trump en su red Truth Social.
«Es muy probable (…) que algún día (…) nos veamos obligados a completar mediante la fuerza militar la misión que tan bien hemos iniciado. Si eso sucede, la República Islámica de Irán no existirá más», agregó.
Por su parte, el canciller iraní, Abás Araqchi, llegó este domingo a Bagdad, desde donde advirtió que si se cuestiona el control de Teherán en el estrecho, esto solo «aumentará las tensiones» la región y acarreará «retrasos» en su reapertura.



